
En enero de 1988, las diputaciones asumieron por Ley la recaudación voluntaria y ejecutiva de los tributos locales de los municipios que no podían hacerlo por sus propios medios
En Guadalajara, la Diputación asumió estas competencias atendiendo a la inmensa mayoría de municipios que no cuentan con recursos propios ni medios para este fin, estableciendo convenios de colaboración con los ayuntamientos para recaudar en su nombre los tributos de carácter real, arbitrios y tasas municipales.
El Servicio Provincial de Recaudación realiza la gestión de los tributos locales de 270 municipios de la provincia, que no cuentan con medios propios para hacer esta gestión compleja y costosa. Además, este Servicio, dotado con un importante número de personal técnico y administrativo, pretende no solo mejorar la recaudación sino que también adelanta la recaudación a los municipios para que estos dispongan de los medios adecuados para la realización de sus funciones.